Saltar al contenido

Bes, el protector de la infancia

bes significado

Dentro de los dioses egipcios encontramos a Bes, cuyo papel como deidad durante el Antiguo Egipto estuvo enmarcada en la protección a las mujeres embarazadas y a la infancia, una función que llevo a que miles de egipcios prestaran culto hacia él por sus poderes divinos. También su figura está asociada al placer sexual y al erotismo.

Al dios egipcio Bes se le conoció como deidad tutelar del matrimonio, cuidador de las mujeres parturientas y de los niños. También recibió el nombre de patrón del sueño.

El geniecillo egipcio

La procedencia de su nombre se contempla desde el Imperio Nuevo y la dinastía XXI, pero no es hasta la llegada del periodo ptolemaico que aparecen sus inscripciones como el dios Bes.

Sus características físicas son de una persona de complexión pequeña, como un enano barbudo que muestra la lengua.

Solía representarse como un enano desnudo o se cubría su cuerpo a partir de una piel de león que utilizaba como capa. En diversas ocasiones se le mostraba con un cinturón compuesto de serpientes y en su cabeza una corona diseñada con altas plumas.

En sus manos disponía de instrumentos musicales, un cuchillo o una protección “sa” que usaba como un símbolo icónico. Desde el punto de vista animal, se le conocía por medio de la forma de un mono o león.

Sus orígenes

El origen del nombre de Bes puede venir del termino bsȝ que significaba guardar o proteger, unos términos que tenían una íntima relación con su función como dios o la asociación a un niño prematuro carente de fuerza y aturdido.

A su vez, su conexión con el sol o la luna al nacer, simbolizaban la transfiguración apotropaica

Bes, el Protector de los niños

Se cree que Bes actuó como avatar de una antigua deidad denominada “Aha”, la cual era simbolizada en las varitas mágicas con estructura de marfil que se evidenciaban en el Reino Medio, donde su objeto principal era dar seguridad a los niños.

Además, en inscripciones greco-romanas la figura de Bes es relacionada con nombres desprendidos de Aha. Se dice que la existencia de diversos geniecillos con forma de león pudieron haber existido y confundidos unos a los otros, generando marcados rituales locales y la funcionabilidad de una única entidad.

Bes dios egipcio

Deidad de las mujeres embarazadas

La popularidad como deidad fue muy alta, primordialmente para las mujeres embarazadas que deseaban protección para sus hijos, también para los niños en el momento del nacimiento y desarrollo en su infancia.

En las diferentes imagines donde aparecía estaba acompañado de amuletos y diversos objetos muy comunes en la vida cotidiana, como era el caso de camas, espejos y enseres de hogar y aseo.

Por otra parte, su figura fue pintada en el palacio real de Amenofis III y en las casas pertenecientes a los artesanos.

Su influencia en el amor y los placeres carnales

Durante el Imperio Antiguo tuvo una enorme repercusión sobre el amor sexual y los placeres eróticos. En la ciudad de Menfis se encontraban lugares íntimos denominados “las habitaciones de Bes”, las cuales proveían de instalaciones cómodas para el disfrute de relaciones sexuales.

Legado y relación con las deidades

A Bes se le ha vinculado poderosamente con el lejano sur, no por las raíces nubias, sino por su actuación en el mito de la Diosa Lejana.

Las historias de egiptólogos señalan que la música y la danza proveniente de la deidad Bes, fueron fundamental para convencer a la diosa de regresar nuevamente a territorio egipcio.

Su legado también lo relacionan con el mito de Hathor al ser integrante de su séquilo, donde su función indispensable era cuidar al niño solar Horus. Dicho proceso, le valieron para que fuera reconocido por vez primera en una decoración de cálices de loto adscritos a la XXII dinastía.

Tuvo también influencia en los relieves de mammisis (casas de parto), hecho que lo catapultaron a tener varias estatuillas en las que sale acompañado por Harpócrates y su tutor, juntos representados por la máscara de Bes.

Bes como Horus

Muy ligado al niño Horus, el dios Bes paulatinamente fue asumiendo el aspecto del primero, esto lo realizó como hijo de Isis y futura encarnación del sol rejuvenecido con el nombre de Horbes.

Los mitos en los que disponen a que Bes era en efecto la encarnación de un niño prematuro, fue atribuido fundamentalmente a que Horus era considerado un recién nacido prematuro y visualmente débil.

Dicho contexto fue ilustrado en obras inherentes a Bes-Harpócrates, así como también, a escenas en la que Bes se encuentra en compañía de animales vinculados al ciclo solar como leones, babuinos y halcones.

La impresionante relación con Horus ayudaría para sellar continuas y novedosas alianzas con dioses como Hipóstasis de Horus, Horus-Min, Soped, Nefertem y Hormerti; de igual manera, tenía  la peculiaridad de que su cabeza fuera expuesta en una gama de figuras llamadas “Bes panteísta”, las cuales encarnaban a la omnipotencia derivada de los dioses solares.

Poderes de Bes, el geniecillo

La capacidad de Bes para ser una deidad protectora de las mujeres y niños conllevó a que su presencia estuviera plasmada en múltiples amuletos y lugares mágicos.

Contaba con la habilidad de alejar a los genios malignos que pudieran atacar durante los sueños haciendo que se establecieran diversos rituales de cuidado y prevención.

Bes significado

Por otro lado, su físico mostraba un espíritu amenazador que combatía a los reptiles e insectos caracterizados por picaduras venenosas, para luchar en contra de ello acudía al arpa y al tambor como antídotos que permitieran derrotar la peligrosidad de estos animales.

Se tiene como referencia de Bes un retrato ubicado en el Templo de Hatshepsut; así mismo, contiene la efigie más famosa sobre él y descubierta por Mariette en el Serapeo de Menfis.